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Porque la diferencia hace más atractiva tu experiencia de la realidad, estas son 5 formas de cultivarla.

La diferencia es, sin duda, una cualidad fundamental de la existencia. Gracias a la diferencia es posible lo mismo dialogar que enamorarse, decidir y cambiar. Si todo fuera igual, el mundo correría el riesgo de vaciarse de sentido y parecernos trivial –es decir: indiferente.

En este sentido, en Pijama Surf decidimos compartir cinco estrategias para cultivar la diferencia y hacer de ello una suerte de ejercicio cotidiano.

Después de todo, descubrir la diferencia propia y de los otros tiene como un grato resultado saber mejor quiénes somos.

 

Concreta un proyecto propio

Todos tenemos un “sueño” persistente que, por distintas razones, hemos dejado de hacer realidad en nuestra vida. Montar un negocio propio, tener un automóvil, continuar con tus estudios, etc. Todos deseamos, pero no todos deseamos lo mismo, y es justo en esa diferencia donde es posible concretar la autenticidad de nuestra vida. Pregúntate por qué no has realizado tu sueño, si se trata de motivos de peso o simplemente pretextos que te has inventado y que por eso mismo podrías disipar fácilmente. Sé constante. También sé inteligente, lo cual implica trazar la mejor estrategia posible para cumplir tu propósito, de acuerdo con tus recursos, y al mismo tiempo estar abierto a la equivocación y el azar. Y quizá, por encima de todo, creer en lo que haces y lo que eres.

 

Haz algo que siempre has querido hacer

Este punto podría sonar parecido al anterior, pero se distingue en un rasgo: la posibilidad de hacer algo no necesariamente útil. Quizá siempre quisiste aprender a bailar o a tocar un instrumento musical; siempre has querido viajar solo/a o aventarte en paracaídas. ¡Hazlo! Y después date cuenta de qué es lo que hasta ese momento te lo había impedido.

 

Escucha a otras personas (pero de verdad)

Como en otros idiomas, para el sentido auditivo tiene en español al menos dos variables importantes: oír y escuchar. Oímos el ruido de la calle, el televisor encendido en alguna habitación de nuestra casa, el rumor de una plática cerca de nosotros. Escuchamos, en cambio, cuando ponemos atención. Escuchamos a nuestra novia que nos cuenta sobre un problema en su trabajo, a un amigo que rememora algún incidente que pasamos en su compañía, a un compañero de trabajo que nos cuenta cómo estuvo su fin de semana. Y, con cierta frecuencia, al escuchar realmente a otros nos damos cuenta de su dimensión como personas, de cómo viven su vida y las diferencias que eso tiene con respecto a lo que cada uno piensa. Este ejercicio tan sencillo –escuchar– da diferencia y sustancia a lo que somos y pensamos.

 

Haz caso a tu intuición

El llamado “sexto sentido” no es una invención esotérica o del new age, sino una cualidad propia de la percepción humana. El paradigma racional en el que vivimos, vigente sólo desde hace un par de siglos, nos hace desconfiar de aquello que parece difícil de comprobar o de medir; sin embargo, por mucho tiempo el ser humano creyó en potencias más allá de su percepción, las cuales influían en la realidad tan indiscutiblemente como el viento o la lluvia. En ese sentido, la intuición es una suerte de “voz” que suena en nuestro interior y con cierta frecuencia nos dice cosas que ignoramos. La impresión que nos causa una persona que apenas conocimos, las “corazonadas” respecto de una propuesta, la “buena espina” que nos da una compra que planeamos hacer… todo ello es expresión de ese consejero interior que, por decirlo así, calcula a partir de elementos que escapan a nuestra racionalidad, que ve algo que se nos escapó conscientemente y considera factores que por alguna razón pasamos por alto. Tu intuición, además, es sólo tuya, diferente a la de cualquier otra persona. De ahí la importancia de hacerle caso.

 

Cambia tu vida en tan sólo un aspecto

A veces creemos que ser diferente tiene que ver con hacer grandes cambios en nuestra vida; no obstante, la autenticidad también puede ser un ejercicio más bien sencillo, práctico y aun así plenamente significativo. Cuando se habla de los “grandes pasos” –por ejemplo, adquirir un coche– no siempre se dice que esa misma amplitud está dada por tus propias circunstancias, por aquello que buscas en tu vida y que sabes que al mismo tiempo que te distingue de los demás, te conducirá al lugar de la existencia que tanto deseas.

 

¿Qué te parece? ¿Tú qué haces para ser diferente? No dejes de compartirnos tu opinión en los comentarios de esta nota o en nuestras redes sociales.

 

Contenido cortesía de Volkswagen México

La fabricación artesanal del bourbon –o qué sucede cuando descubres cómo es posible beber lo que bebes

Buena Vida

Por: Carlos Peña - 07/12/2017

Mucho de lo que está a nuestro alcance proviene de un proceso dedicado y laborioso que no siempre tenemos en cuenta al momento de consumirlo, y ese es el caso del bourbon.

No todos tenemos la curiosidad de saber de dónde viene lo que consumimos, pero cuando tienes la oportunidad de conocer el trabajo y dedicación que hay detrás de algún producto te cambia por completo la percepción del mismo. En esta ocasión tuvimos la oportunidad de conocer el proceso detrás del bourbon que se produce en la casa de Maker’s Mark y Jim Beam, ambas en el estado de Kentucky en Estados Unidos.

¿Por qué aquí? Bueno, igual que sucede con el tequila en México, el bourbon solo puede ser acreditado como tal si es producido en Estados Unidos y concretamente en Kentucky se produce más del 90% del bourbon que se exporta al resto del mundo. De hecho, el estado de Kentucky tiene más barriles añejando bourbon y whisky (6.7 millones) que habitantes (4.4 millones).

Cuando llegamos a Louisville, la ciudad principal del Kentucky, y antes de comenzar el tour por las destilerías, lo primero que los guías se aseguraron de dejar claro es que todo bourbon es whisky pero no todo whisky es bourbon.

 

El toque romántico del bourbon

Además de ser producido en Estados Unidos, el bourbon debe estar compuesto en un 51% por maíz y el resto de centeno, trigo rojo de invierno y cebada. Esta última ayuda a arrancar el proceso de fermentación que pudimos conocer en ambas destilerías y en donde cuidan de manera casi artesanal la selección de granos para que el resultado cumpla exactamente con la fórmula.

Otro factor crucial en el proceso es el de los barriles y el tipo de madera que se utiliza. En el caso de Maker’s Mark solamente se utilizan barriles nuevos de roble americano con un ligero tostado para que en algunas de sus bebidas se logre un caramelizado específico. Por supuesto la temperatura juega un papel importante y por ello construyeron un área con temperatura especial en el que se añeja una selección de bourbon que anteriormente solo podían lograr en invierno. Incluso la altura a la que se encuentran las barricas definen las notas que se pueden percibir en un bourbon.

Después de haber utilizado un barril, este no sirve más para la producción de bourbon en Maker’s Mark porque no da el mismo resultado así que son vendidos a otras destilerías para la producción de otras categorías de bebidas alcohólicas como whisky, e incluso hasta para tequila en México.

El porcentaje máximo que puede tener un bourbon es de 80 grados de alcohol, lo cual por supuesto es una cifra altísima para el tipo de bebidas que se consumen de manera popular en México. Sin embargo gracias al tasting que formaba parte del tour todos tuvimos la oportunidad de comprobar que este porcentaje no es tan agresivo para el sentido del gusto como la cifra podría sugerir.

 

La personalidad de un whisky

En la destilería de Jim Beam el proceso que vimos fue igual de revelador pero un poco más diverso ya que la familia Jim Beam está integrada por un catálogo más amplio de productos. En el tasting programado como parte del tour se ofrecen bebidas saborizadas con toques de manzana verde, canela, miel y vainilla, solo por mencionar algunas variantes. Resultan más amigables con la garganta y posiblemente más atractivas para aquellos que gustan de experiencias más suaves. Sin embargo otra de las reglas que separan a un bourbon de un whisky es que para obtener la categoría de bourbon no se pueden agregar sabores.

Como lo dije al inicio, este tipo de experiencias tienen un impacto muy interesante en la perspectiva desde la cual consumes bebidas y alimentos. Es como si tus sentidos estuvieran más receptivos a sabores, reacciones en tu sentido del gusto, y sobre todo los recuerdos con las que relaciones a una marca o a un producto en particular. Esta es la razón por la que muchas veces te inclinas por marcas específicas aunque su precio sea un poco más elevado, tal como sucede en el mundo del bourbon y el whisky muy a menudo.

Esto era algo que seguramente Robert Samuels, el inmigrante escocés-irlandés que llegó a Kentucky en 1780 para hacer whisky de consumo personal, sabía y habría querido que la gente disfrutara con su fórmula especial. Dicha visión romántica sobre el proceso y la experiencia de las bebidas se siente de principio a fin en la destilería de Maker’s Mark ubicada en Loretto, Kentucky, la cual abrió sus puertas como destilería comercial hasta 1840.

Después las siguientes generaciones se encargaron de formar la imagen que hoy Maker’s Mark tiene en el mercado. Fue por ejemplo la mujer de Bills Samuels, quien propuso sellar las botellas con una ligera capa de cera roja como se hacía con las botellas de coñac, característica que hoy representa el toque único de Maker’s Mark.

En la visita a la destilería de Jim Beam también nos empapamos de la personalidad de la marca que es un poco más fresca; tanto así que la experiencia llegó a un nivel más interesante. Durante ese día tuvimos la oportunidad de comer en casa de la actual generación de la familia Beam, quienes se encargan de producir bourbon con la misma fórmula desde 1795. Ahí en una comida muy al estilo estadounidense con todo y música country, quedó claro cómo una bebida, alcohólica o no (en este caso lo fue), puede ser un elemento interesante en momentos importantes que después se vuelven buenos recuerdos.

La siguiente parada tendrá que ser en la destilería de alguna bebida nacional para seguir aprendiendo sobre el trabajo tan dedicado que hay detrás, y por supuesto aprender a disfrutar mejor de lo que nuestra tierra también tiene para ofrecer al resto del mundo. 

 

Twitter del autor: @CharlyPi