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Estudio sugiere que tener sexo hace que las mujeres envejezcan menos

Salud

Por: pijamsurf - 07/08/2017

La actividad sexual se correlaciona con una mayor longitud de telómeros, los cuales resguardan el ADN

El sexo ha sido históricamente relacionado con la fuente de la juventud. Esto en ocasiones se debe a la asociación del sexo con la vida --ya que es la causa de la vida de una progenie-- y en otros casos obedece a prácticas sexuales ligadas a ciertas tradiciones místicas, como el yoga, el tantra o la alquimia, en las cuales el acto sexual es utilizado para distribuir y regenerar energía. Estas creencias o prácticas esotéricas parecen confirmarse en cierta forma por la ciencia, la cual sugiere que el sexo es naturalmente un antídoto para el estrés.

Un estudio reciente, liderado por Tomás Cabeza de Baca de la Universidad de California en San Francisco, mostró una relación entre la longitud de los telómeros, los cuales son un índice biológico del envejecimiento de un sistema, la telomerasa (la enzima que elonga los telómeros) y las relaciones sexuales en las mujeres.

Los telómeros son nuceloproteínas que protegen a los cromosomas y ayudan así a mantener la integridad del ADN, por lo cual son ampliamente estudiados dentro de posibles terapias para extender la duración de la vida. Se sabe que el estrés psicosocial acelera este proceso y con el tiempo se generan telómeros más cortos, que contribuyen a enfermedades crónico-degenerativas. En la investigación en cuestión, basada en 129 mujeres, se descubrió que existe una relación positiva entre una medición de longitud de los telómeros y la actividad sexual reciente. Las mujeres que reportaron estar sexualmente activas durante la semana de la medición tuvieron consistentemente una mayor longitud de telómeros en la sangre. Los investigadores hicieron pruebas para controlar otros factores que pudieran influir en los resultados, como la calidad de sus relaciones o sus percepciones de estrés.

La forma en la que la actividad sexual podría afectar a los telómeros es, según los investigadores, reduciendo los efectos del estrés y mejorando la respuesta inmune. Estos patrones de control de estrés resultarían, a la larga, en mayor longitud de los telómeros. En el futuro se piensa hacer estudios que incluyan a los hombres. Por el momento, no se descarta del todo que los resultados podrían significar que las mujeres con telómeros más largos, y por lo tanto con una mejor salud, podrían tener mayor propensión a tener actividad sexual.

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Cuando los sueños violentamente lúcidos son signos de demencia

Salud

Por: PijamaSurf - 07/08/2017

Los investigadores encontraron una relación sin precedentes entre sueños físicamente violentos y el riesgo de una enfermedad neurodegenerativa –tal como Parkinson o demencia– en edades avanzadas

El mundo onírico siempre se ha relacionado con el mundo inmaterial del inconsciente, sus símbolos se han convertido en respuestas trascendentales para el bienestar de un individuo. Por ello, y desgraciadamente, la ciencia no considera el estudio de los sueños un terreno preciso, a menos que se analicen las reacciones corporales y cerebrales mientras se duerme. Hasta ahora, que un grupo de científicos del Minnesota Regional Sleep Disorders Centre en Minneapolis –EE.UU.– logró relacionar los sueños con efectos físicos en el cuerpo.

Los investigadores encontraron una relación sin precedentes entre sueños físicamente violentos y el riesgo de una enfermedad neurodegenerativa –tal como Parkinson o demencia– en edades avanzadas. De alguna manera, expresan los científicos, estos sueños son como signos que advierten de una enfermedad inclusive décadas antes del diagnóstico. 

Si bien aún no se sabe con precisión cómo se genera este vínculo, los resultados de una antigua investigación confirman que los pacientes con sueños físicamente violentos tenían entre un 80 y 100% de probabilidad de desarrollar eventualmente un desorden neurodegenerativo. Para Carlos Schenck, experto en temas oníricos, a estos sueños raros se les conoce como REM desorden de conducta del sueño –RBD, por sus siglas en inglés– y hacen que las personas “exploten” en sus sueños: sueñan que golpean o patean mientras gritan o golpean su cama en un furor de violencia. 

“Por norma general”, explica Schenck, “conforme se da un seguimiento a largo plazo a este tipo de pacientes, es más probable que desarrollen un desorden neurodegenerativo”. Esto sucede porque durante el sueño REM, la actividad eléctrica del cerebro de estos pacientes es similar a la del estado de vigilia; sin embargo, no se sabe aún cómo son capaces de realizar acciones físicas que estén coordinadas con los sueños vívidos. 

Por ahora, los investigadores saben que el RBD puede aparecer a cualquier edad, que los hombres mayores son más susceptibles que las mujeres y los niños y que el responsable de mantener el REM activo es el tallo cerebral. Parece ser que esta área es la primera en enfermarse, y después se extiende el trastorno neurodegenerativo hacia otras áreas del cerebro. Hay quienes incluso consideran que el daño del tallo cerebral no está relacionado con desórdenes neurológicos, sino que es la causa inicial del malestar.